La noche del 31 de marzo recién pasado, el percusionista limeño Juan Medrano ” Cotito” finaliza su presentación con el escenario de Unidad de Geriatría irrumpido por el bailar de la ciudad. Es Concepción sintiendo el pulso africano que nuestros pueblos heredaron, por raíz y mestizaje. Los sonidos que salen del encuentro entre las manos de Don Juan y el cajón peruano han sido reconocidos por quienes le han disfrutado durante su incesante peregrinar, inclusive recibió un Grammy Latino junto a Susana Baca en 2002. Acá interpretó el ritmo y la energía de la zamacueca, acompañado de coterráneos suyos y nuestros, ensamblando tradiciones ancestrales a través de la música. “Oda a la Alegría”, consignó con razón sobre este maestro el editor de La Salud. Editorial y revista de la Casa de Salud, Paulo Meyer. Te presentamos un testimonio que demuestra la posibilidad real de transformar una historia de sufrimiento en felicidad, encarnado en un artesano amigo de la casa.