CONVOCATORIA ABIERTA A LA FICCIÓN Y A LA REALIDAD QUE SUPERA LA FICCIÓN.

El Bar y Centro Cultural Casa de Salud se complace enormemente en anunciar a sus queridos amigos, a su honorable clientela y a la comunidad artística y creativa del Gran Concepción:

La Primera Convocatoria Pública de la editorial de la Casa, Editorial La Salud, orientada a todos quienes quieran colaborar con textos e imágenes de su autoría para la creación de una Antología de Relatos e Ilustraciones con los trabajos seleccionados, con vistas a ser publicada en forma de libro impreso durante el año próximo de 2018 y cuyo tema es: “El Vampiro en Concepción”. Es decir, el motivo conductor único tanto para las narraciones como para las ilustraciones es el vampirismo en cualquiera de sus formas o interpretaciones pero siempre referido a su presencia en la región histórica de Concepción, en cualquier tiempo y circunstancia. Los textos e imágenes que no cumplan con esta premisa no serán considerados para la selección.

NARRATIVA
Cada autor puede enviar hasta 3 textos, sin mínimo de extensión y con un máximo de hasta 5 carillas, en fuente Times New Roman a tamaño 12 con interlineado de 1,5. La selección de textos será realizada por la escritora y dramaturga Leyla Selman.

ILUSTRACIÓN
Cada autor puede enviar hasta 3 imágenes en formato 15 x 15 cm en blanco y negro en la técnica que estime conveniente: dibujo, grabado, pintura, técnica mixta, collage. Debe ser entregado en fotografía digital en formato jpg con un mínimo de 720 x 480 px a resolución de 720 dpi. La selección de imágenes la realizará el artista Paulo Meyer.

INFORMACIÓN Y AUTORIZACIÓN
Las obras deben ser enviadas al correo: lasaludeditorial@gmail.com acompañadas de los siguientes datos:

Nombre del Autor, Fecha de Nacimiento, E-Mail, Teléfono, Web o Links, Pequeña Biografía de 5 líneas, Foto personal y Documento de Autorización simple para la publicación de las obras:

Yo, ……, Rut ……, autor de las obras tituladas ……consistentes en (relato o ilustración) autorizo a EDITORIAL LA SALUD a publicar dichas obras en el Libro “El Vampiro en Concepción, Antología de Relatos e Ilustraciones”, así como en las ediciones y reediciones que se hagan de esta publicación sin perder los derechos de propiedad intelectual, los que cedo en forma exclusiva para este libro y su impresión. Recibiré por mi participación 1 ejemplar del libro sin costo. Firma

PLAZOS DE ENTREGA
1 de Junio a 31 de Diciembre de 2017

EL LLAMADO DE LA NOCHE. Paulo Meyer.

No precisa grandes explicaciones esta convocatoria. Y sin embargo las merece. El arquetipo del vampiro y su mitología se caracterizan, sincronísticamente, por su vitalidad y persistencia, desde sus raíces prehistóricas en diversas culturas, hasta devenir en uno de los mitos contemporáneos y mundiales por excelencia: el mito del vampiro es inmortal como su protagonista.
Trátase de un arquetipo de la sombra, del peligroso inconsciente y sus pulsiones instintivas, criminales, sexuales y animales, con una demasiado saludable voluntad de poder que ha renegado de la fe cristiana y de la redención sólo para librarse de la culpa, aunque así se condene como el Ángel Caído de los inicios y como el primer hombre: el paraíso merece ser perdido, porque lo único necesario es el conocimiento, la experiencia propia, el camino a través del infierno y de la historia, “seréis como dioses”. Trátase entonces de un arquetipo luciferino, fáustico, post-cristiano, típicamente moderno.
Pues tal como Lucifer, el hombre contemporáneo sufre la soledad eterna de un alma individualizada que descree porque conoce su propio destino y el de un mundo que sabe siempre decadente en tanto sometido a la cruel entropía de la gravedad y del tiempo. Fascinante como todo abismo, durante los últimos quinientos años el tema vampírico ha conquistado todos los géneros del arte y, encarado desde todas las perspectivas, desde la religión hasta las ciencias, sigue obsesionando nuestra imaginación, gozando de saludable popularidad entre todos los públicos. Adaptado a todos los climas, culturas y paisajes, una y otra vez se reformula y adapta, incluso a la luz del sol, uno de sus tradicionales enemigos. El arquetipo demuestra así, una vez más, su vida propia, su autonomía orgánica: una polisemia paradójica capaz de transmutar los paradigmas. Más acá de cualquier reflexión psicológica y de vuelta en lo propiamente estético, la figura vampírica ha sido escasamente trabajada por el arte nacional, pese a la universal vigencia del mito y a la existencia de inexploradas líneas de investigación, por ejemplo, a partir de la mitología mapuche o del folclor campesino chileno. Y es que no es fácil enfrentar un motivo que el mercado cultural del imperialismo globalista insiste en vaciar de sentido mediante la repetición ad nauseam de sus rasgos más superficiales, con la consabida instrumentalización de sus significados más problemáticos.
Así, como la mitología de Dios mismo, el misterio del Diablo hecho hombre, es también desvirtuado hasta ser sólo una burda alegoría política, una mera propaganda humanista dramatizada o una vana parábola de auto-ayuda. Sin embargo, el vampiro sigue cautivando y perturbando nuestros corazones con su magia inverosímil hasta hacer delirar en secreto a los poetas que, mediante esta convocatoria, quizás sólo quieren invocar a esa tenebrosa realidad que, en las palabras mismas de la ficción, supera a toda ficción. Es decir, tentando al diablo con un provocador e irresistible desafío: hacer que el Vampiro hable de sí mismo y de sus hasta ahora inéditas aventuras en estas tierras del Bío Bío. Sospechamos que más de una espantosa revelación nos espera.